Cómo mejorar tus habilidades de escucha activa

Tener una actitud positiva y optimista.

Habilidad esencial en las relaciones: Escucha activa

La capacidad de escuchar activamente es una habilidad esencial en las relaciones interpersonales. Sin embargo, no es una habilidad que todos poseen de forma natural. La buena noticia es que la habilidad para escuchar activamente se puede desarrollar.

Escuchar activamente implica estar presente, prestar atención y entender lo que la otra persona te está diciendo. Es una habilidad que no solo mejora tus relaciones personales, sino que también es una habilidad invaluable en el lugar de trabajo y en la vida cotidiana.

Paso 1: Eliminar distracciones

Para poder escuchar activamente, debes eliminar las distracciones. La televisión, el teléfono móvil, las redes sociales y otros estímulos externos pueden ser distracciones serias que impiden tu capacidad para prestar atención a lo que la otra persona está diciendo. Asegúrate de estar presente, tanto física como mentalmente, al momento de escuchar.

Paso 2: Hacer preguntas

Hacer preguntas es un componente clave de la escucha activa. No solo demuestra que estás interesado en lo que la otra persona está compartiendo, sino que también te ayuda a comprender su perspectiva y a obtener más detalles. Haz preguntas abiertas que no puedan ser respondidas con un simple sí o no. Evita preguntas que puedan ser interpretadas de forma negativa.

  • Ejemplos de preguntas abiertas:
    • ¿Cómo te sientes al respecto?
    • ¿Podrías explicar eso con más detalle?
    • ¿Qué piensas que deberíamos hacer al respecto?
  • Ejemplos de preguntas a evitar:
    • ¿Por qué harías eso?
    • ¿No crees que deberías hacer esto en su lugar?

Paso 3: Reflejar lo que se te ha dicho

La siguiente técnica para mejorar tus habilidades de escucha activa es reflejar lo que se te ha dicho. Reflejar significa reformular lo que la otra persona ha dicho para demostrar que has entendido correctamente sus puntos de vista. No se trata de que coincidas con lo que están diciendo, sino de entender su perspectiva.

Las palabras ‘Entonces, si te entiendo bien, …’, ‘Parece que dices que…’ pueden ayudarte a reflejar lo que la otra persona está diciendo. La idea es que reconozcas sus puntos de vista y los hagas tuyos para que puedan continuar la conversación.

Paso 4: Prestar atención a la comunicación no verbal

La comunicación no verbal también es importante para la escucha activa. La comunicación no verbal incluye gestos, expresiones faciales, postura corporal y el tono de voz. Prestar atención a la comunicación no verbal te puede proporcionar información valiosa sobre el significado detrás de las palabras de la otra persona.

Observa la postura corporal de la otra persona: ¿están relajados o tensos? ¿Su mirada es directa o evasiva? ¿Están frunciendo el ceño o sonriendo? Si estás prestando atención a estos detalles, obtendrás una mejor comprensión de lo que la otra persona está tratando de comunicar.

Paso 5: Mostrar empatía

Finalmente, para mejorar tus habilidades de escucha activa, debes mostrar empatía hacia la otra persona. La empatía significa ponerte en los zapatos de la otra persona y comprender cómo se siente. La empatía no significa que estés de acuerdo con la otra persona o que le des la razón, sino que muestras compasión y comprensión.

Puedes mostrar empatía con frases como: ‘Puedo entender cómo te sientes’ o ‘Imagino que fue difícil para ti’. La idea es demostrar que comprendes cómo se siente la otra persona y que le estás brindando apoyo emocional.

Conclusiones

La escucha activa es una habilidad esencial en cualquier relación interpersonal. Para mejorar tus habilidades de escucha activa, debes eliminar distracciones, hacer preguntas abiertas, reflejar lo que se te ha dicho, prestar atención a la comunicación no verbal y mostrar empatía. Al desarrollar estas habilidades, podrás comprender mejor el punto de vista de la otra persona y mejorar tus relaciones personales, así como tu capacidad para comunicarte en el lugar de trabajo y en la vida cotidiana.